Fuente: https://andina.pe
El 15 de marzo se conmemora el Día de la Algarrobina, una de las
efemérides más esperadas, sobre todo en las regiones de la costa norte
del Perú, dado que es considerada parte de su patrimonio e identidad
cultural. ¿Qué es la algarrobina?, ¿Cuál es su valor nutricional y qué
beneficios brinda a la salud? A continuación, la respuesta a estas y
otras interrogantes. Establecida
desde 2003, esta fecha conmemorativa destaca el uso de este producto
protagónico en jugos, yogures, postres, helados y cócteles, con el
objetivo de impulsar su consumo y conservación.
¿Qué es la algarrobina?
La
algarrobina es un jarabe obtenido del extracto de las semillas del
fruto llamado algarroba que surgen del árbol algarrobo. Conocido también
como huarango, el algarrobo es un árbol oriundo del Perú y especie
emblemática del bosque seco en la costa norte.
Es considerado un árbol multipropósito en comparación a otras especies
forestales, gracias a la gran durabilidad de su madera y la gran calidad
nutricional de su fruto que constituye un auténtico superalimento.
La algarroba es una vaina de pulpa dulce y carnosa, que mide de 10 a 30
centímetros de largo, de 1 a 1.5 centímetros de ancho y de 5 a 9
milímetros de espesor. De forma líquida y algo espesa, sabor dulce y color oscuro, la
algarrobina se utiliza como endulzante en la preparación de jugos,
helados, yogur, galletas, postres diversos y bebidas con café.
Valor nutricional y beneficios para la salud
La algarrobina es rica en vitaminas del complejo B (B1, B2, B3, B6, y B9), C y E, además de minerales como magnesio, hierro, calcio, zinc, yodo, selenio y potasio, así como ácidos grasos, fibra, glucosa, fructosa y sacarosa que aportan mucha energía.
Estos nutrientes equilibran el pH de la sangre y, al ser un alimento energético,
también beneficia el excelente funcionamiento del sistema inmunológico
para proteger al organismo y mitigar el impacto de diversas
enfermedades. Gracias a su atributo como energizante, la algarrobina
debe ser consumida especialmente en etapas de desarrollo, embarazo y
lactancia, así como para quienes realizan deporte o exigencias
mentales.
La algarrobina puede sustituir al cacao para brindar energía y mejorar el estado de ánimo. También es un poderoso aliado contra la anemia y la desnutrición, por lo que es recomendado su consumo por gestantes, niños y adultos mayores.
Las hojas y el fruto del algarrobo pueden ser consumidos como infusión, convirtiéndose en un gran diurético y sirve como tratamiento de problemas gastrointestinales al ser un gran antidiarreico y también puede ser utilizado como laxante. Asimismo, su consumo en el punto de ebullición logra mejorar afecciones bronquiales.
Cóctel de algarrobina y sus orígenes
El cóctel de algarrobina es, junto con el pisco sour, uno de los más tradicionales y exquisitos
aperitivos del Perú. Sus orígenes, según relatos históricos, se remontan
a fines del siglo XVII. Según esas referencias, religiosos españoles asentados en pueblos del este de la ciudad de Chiclayo,
en la región Lambayeque, preparaban una bebida resultante de la
combinación de vino, yemas de huevo y azúcar que tenía un cautivante
sabor.
A inicios del siglo XX, la receta de los misioneros hispanos
experimentó un cambio notable al reemplazarse el vino por aguardiente y
ron, sobre todo en distritos como Pomalca y Cayaltí, grandes zonas
productoras de caña de azúcar. A ello se sumó la algarrobina, por tener
una consistencia más densa y conferirle un dulzor especial e
inconfundible. Años después, con la expansión del consumo de pisco en
Perú, principalmente en las regiones de la costa, se produjo el
reemplazo del aguardiente y del ron por el licor que se convirtió en
bebida de bandera nacional.
La primera referencia del cóctel de algarrobina tal como lo conocemos actualmente se encuentra en el “Manual del cocinero peruano”, publicado en 1958.
Cómo preparar el cóctel de algarrobina
Los
ingredientes principales de este cóctel de irresistible sabor son la
algarrobina y el pisco. La receta de su preparación incluye leche
evaporada, yema de huevo, jarabe de goma, hielo y canela para decorar. Las
proporciones ideales son una y media onza de pisco puro; media onza de
jarabe de goma; una onza de algarrobina; dos onzas de leche evaporada y
una yema de huevo.
Los ingredientes se mezclan en una coctelera para obtener la
preparación óptima. Sin embargo, puede utilizarse también una licuadora
si no se cuenta con lo primero. En este caso, primero se licúan primero
todos los ingredientes, excepto la yema de huevo que se añade después
del primer batido y, a continuación, se vuelve a mezclar todo.
En
ambas formas de preparación, es fundamental enfriar antes las copas
colocándolas unos minutos en la refrigeradora porque, al igual que el
pisco sour, este cóctel peruano se degusta mejor bien frío. Para servir
el cóctel de algarrobina se puede utilizar diversos tipos de copa, siendo las más utilizadas las copas Martini, old fashoned y embassy.
Algarrobo, árbol originario de Perú
El algarrobo (Prosopis pallida)
fue aprovechado desde tiempos ancestrales y contribuyó al desarrollo
económico y productivo de las civilizaciones prehispánicas que se
desarrollaron, sobre todo, en la costa norte peruana.
Esta especie crece, fundamentalmente, en los departamentos de Lambayeque, La Libertad y Piura,
formando el ecosistema de bosque seco. Puede alcanzar una altura de 8 a
20 metros, y su copa tiene forma de sombrilla que alcanza diámetros de
15 metros en promedio. Tiene un abundante follaje que se mantiene
siempre verde algunas de sus ramas colgantes llegan al suelo.
Por
su dureza, resistencia y durabilidad, la madera del algarrobo es
utilizada en la construcción de viviendas, sobre todo en zonas rurales,
así como puertas, vigas, umbrales, mesas y bancas. También se utiliza
para construir cercos agrícolas y para brindar sombra al ganado frente
al intenso calor de la costa norte.
Sus ramas y hojas -conocidas como puño- son preferidas para
obtener un forraje de calidad que alimente al ganado, sobre todo ovino y
caprino, dado que puede reemplazar con éxito al salvado de trigo y al
maíz.
En la apicultura, el algarrobo destaca como una especie
melífera por naturaleza, dado que sus flores son un excelente recurso
para la producción de miel, jalea, polen y cera. Una hectárea puede
albergar hasta dos colmenas de abejas y producir de 100 a 150 litros de
miel, y de 4 a 6 kilos de cera.
También es muy valorado como abono orgánico, dado que las hojas
secas caídas que entran en descomposición, son utilizadas como abono
orgánico en diversos cultivos. Es posible asociar este árbol con zonas
donde se siembran melones, tomates y frijoles, por lo que es importante
para la economía regional.
El algarrobo cumple, asimismo, un rol clave en la mitigación del Cambio Climático,
dado que contribuye a la captación de nitrógeno del aire y su fijación
en el suelo, y la incorporación de materia orgánica a partir de la
descomposición de sus hojas y ramas. También capta importantes
cantidades de dióxido de carbono (CO2) en la costa norte. Este alimento debe ser consumido especialmente en etapas de
desarrollo, embarazo y lactancia, así como para quienes realizan deporte
o exigencias mentales.
Amenazas
Pese a estos importantes atributos, el algarrobo enfrenta amenazas para su supervivencia como la tala ilegal,
dado que los troncos son utilizados como leña para cocinar y por ello
tienen mucha demanda por parte de los negocios de restaurantes, como las
pollerías, y también las panaderías. Por ello, es fundamental impulsar la conservación de los bosques de
algarrobo y obtener beneficios a partir de su aprovechamiento sostenible
y servicios ecosistémicos.
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