domingo, 19 de agosto de 2018

Bailes, tonadas y otras folías / El mundo sonoro del Virreinato: 28 de agosto






El programa que ofrecerá el Ensamble de Música Antigua de la UNSA, bajo la dirección de Alejandra Lopera Quintanilla, pretende ofrecer al público un breve viaje por los sonidos de dos siglos del Perú colonial, en el que encontramos obras de exquisita factura fruto de la tradición europea y refrescante música popular surgida del innegable intercambio cultural del cual somos herederos.

📆 Martes 28 de agosto, 2018
🕗 7:30 pm
📍 Teatro del Cultural, Melgar 109
🎟️ Ingreso libre

Podcast Nómadas: Tucumán, tierra de independencia





La más pequeña de las provincias argentinas exhibe pasado con orgullo. Fue aquí donde se celebró el congreso que condujo a la independencia del país en 1816; años antes, el general Manuel Belgrano había conseguido una decisiva victoria en la guerra contra los españoles. Los ecos de esta historia aún resuenan al pasear por San Miguel de Tucumán, que conserva la residencia del militar y la casa donde se declaró la independencia, hecho que ha dado nombre a la plaza principal de la ciudad –antigua plaza de armas– y al gran Parque 9 de Julio. El presidente de la Asociación Tucumana de Agencias de Viajes y Turismo, Carlos Néstor Gómez, nos guía en este paseo virtual por la capital de esta provincia, cuyos idílicos alrededores –los Valles Calchaquíes, las ruinas de los Quilmes o Las Yungas– nos descubre el director de desarrollo turístico del ente Tucumán Turismo, Mariano Hevia. Participan también en el programa Ernesto Gettar (Unión de Hoteles y Restaurantes de Tucumán) y Luis Magariños (asesor de política aérea de Tucumán Turismo).

Podcast: Nómadas

Lorenzo y Pepita (19-Agosto-2018)



http://blondie.com/comics/august-19-2018/



Blondie (Pepita, Lorenzo o Lorenzo y Pepita en algunos países hispanohablantes) es una tira cómica estadunidense creada por Chic Young. Distribuida por King Features Syndicate y publicada en diversos rortativos desde el 8 de septiembre de 1930.1​ El éxito llevó a la creación de películas (1930-1950), programas de radio, historietas y una serie animada. "Blondie" en inglés es un diminutivo cariñoso que se traduce al español como Rubita, ya que en efecto, la protagonista de esta family strip es una joven notoriamente rubia.

Garfield (19-Agosto-2018)



https://garfield.com/comic/2018/08/19



Garfield es el nombre de la historieta creada por Jim Davis, que tiene como protagonistas al gato Garfield, al no muy brillante perro Odie, y a su dueño, el inepto Jon Arbuckle (Jon Bonachón en el doblaje latinoamericano). El protagonista se llama así por el abuelo de Davis, James Garfield Davis, que fue bautizado en honor al presidente estadounidense James A. Garfield.

sábado, 18 de agosto de 2018

Video: See How This Intricate Peruvian Folk Art Is Made by Hand





In the city of Ayacucho, Peru, artists have been creating retablos or traditional religious altars for centuries. Visit several workshops and hear artisans speak about the history of the craft and its relevance today in this short documentary from Jungles in Paris. 

The Short Film Showcase spotlights exceptional short videos created by filmmakers from around the world and selected by National Geographic editors. We look for work that affirms National Geographic's belief in the power of science, exploration, and storytelling to change the world. To submit a film for consideration, please email sfs@natgeo.com. The filmmakers created the content presented, and the opinions expressed are their own, not those of National Geographic Partners.

jueves, 16 de agosto de 2018

Podcast Astronomía y algo más: [Ep.141] Exoplanetas, enanas rojas y redes neuronales





La búsqueda de exoplanetas no es nada de fácil, se requieren observaciones muy precisas, ¿cómo se hacen esas observaciones?, ¿pueden aficionados ser un aporte para la búsqueda de exoplanetas?, ¿redes neuronales para estudiar planetas?. Conversación con Enrique Diez sobre su trabajo cazando exoplanetas.


Así es el mural de hace 3,800 años recién descubierto en Vichama





Arqueólogos desenterraron este muro con relieves en abril de este año. La gran incógnita es el personaje principal, confluido por serpientes.

Arqueólogos del proyecto Caral desenterraron un mural de alrededor de 3.800 años de antigüedad en Vichama, en la provincia de Huaura, región Lima.

Vichama es una antigua ciudad agropesquera que surgió con el éxodo de la civilización Caral. El relieve recién descubierto simbolizaría la fertilidad de las tierras y da más indicios sobre el final de la hambruna en el pueblo milenario. Consiste en cuatro cabezas humanas con los ojos cerrados, una al lado de la otra, y dos serpientes que se desplazan entre ellas, dirigiéndose a otra cabeza, no humana, de la que salen cinco varillas verticales hincadas en la tierra.

“Las serpientes representan a la deidad vinculada al agua, que se filtra en la tierra para hacer germinar la semilla”, comentó la arqueóloga que estudia este edificio, Tatiana Abad.

Ruth shady, directora del Proyecto Arqueológico Caral, habla sobre este descubrimiento: “Las pruebas de ADN darán más información”

Si en Vichama superaron la hambruna, ¿por qué solo tuvo vigencia poco más de 300 años?

Tenemos como finalidad conocer lo que pasó con la crisis y el colapso de Caral, y Vichama nos está sirviendo para ese propósito. Para responder tu pregunta, necesitaríamos trabajar en otros sitios del valle de Huaura y no tenemos recursos. Incluso, este año el Ministerio de Cultura (MC) nos ha recortado el presupuesto de S/12 millones a S/9 millones.

¿Qué interrogantes pendientes tiene sobre Vichama?

Al abandonar Caral, ¿toda esa gente vino para este lado del valle de Huaura? No todos, pero sí algunos. Las pruebas de ADN nos darán más información.

¿Cómo están manejando el problema de las invasiones?

Hay unas 10 casas en el sitio arqueológico y para recuperar el paisaje debemos reubicarlas, pero el alcalde de Végueta [Alejandro Alor] no presta ayuda para nada.

miércoles, 15 de agosto de 2018

En la selva boliviana, un amor a la música y un legado jesuita






CONCEPCIÓN, Bolivia – La vieja partitura no era fácil de leer. Era una copia de una copia de una misa latina compuesta en el siglo XVIII por Domenico Zipoli que cruzó el Atlántico y la mayor parte de América del Sur, solo para quedar guardada en una caja durante tres siglos en una ruinosa iglesia selvática, donde la humedad ha hecho de las suyas.

Además están las termitas. Los insectos se comieron una buena parte de la misa, incluyendo los compases 22 y 23.

Aunque gran parte de la obra de Zipoli ha desaparecido en su nativa Europa, al este de Bolivia ha logrado sobrevivir  junto a su vasta tradición musical barroca, que resuena por las tierras bajas tropicales.

Aquí, cerca de la frontera entre Brasil y Paraguay, es posible encontrar clavecines y laúdes en los pueblos más pequeños. Los lauderos han construido violines con cedro local durante siglos.

Tesoros de manuscritos antiguos, redescubiertos recientemente en archivos parroquiales, han revivido a Zipoli y otros compositores del periodo, cuya música se toca en escuelas primarias y por la radio. “El barroco es nuestra tradición aquí”, dijo Juan Vaca, un archivista de Concepción, que pasaba las hojas a punto de desmoronarse de la misa de Zipoli con un par de guantes y una pequeña vara.

Esa música es uno de los legados de los misioneros jesuitas, quienes dejaron una cápsula del tiempo musical en Bolivia. En el siglo XVIII, partes de lo que ahora es Paraguay, el este de Bolivia y el sur de Brasil eran vastas selvas donde había pueblos nativos seminómadas y comerciantes de esclavos que los cazaban. Los imperios español y portugués rodeaban estas selvas.
Los jesuitas descendieron a la selva con la doble meta de convertir a las tribus indígenas y protegerlas de la esclavitud. Durante el proceso, formaron un Estado dentro del Estado, gobernado por los sacerdotes y los caciques locales.

Este oscuro rincón de la historia latinoamericana tuvo su breve aparición en los reflectores de Hollywood con el lanzamiento en 1986 de la película La misión, protagonizada por Robert De Niro.
“Se trataba de construir una sociedad diferente, una especie de utopía con educación, autosuficiencia y, por supuesto, música, que era la manera en que los jesuitas evangelizaban”, dijo el padre Piotr Nawrot, un sacerdote católico de Polonia que vive en Bolivia y participó en la recuperación de algunas de las partituras barrocas originales.

En general, el historial de la Iglesia católica en la zona fue ambiguo. Aceptó sacar a muchos grupos indígenas de las misiones que habían construido para resolver una disputa territorial entre España y Portugal. Como se negaron a irse, algunos de los pueblos indígenas tuvieron que pelear en una guerra sangrienta y muchas de las iglesias cayeron en desgracia.

Sin embargo, entre los bolivianos de las tierras bajas, el legado de la música barroca sobrevivió, incluso siglos después de que las comunidades indígenas perdieron la tradición de leer música y comenzaron a aprenderse las piezas de oído.

Para comprender la fuerza con la que esa tradición permanece hoy en día, basta con observar lo que sucede en Urubichá, un pueblo campesino al noroeste de Concepción, al final de un camino de terracería que bordea un pantano y al que se llega solo después de cruzar diez puentes a través de la densa selva.

Este pueblo de ocho mil habitantes tiene una escuela de música con quinientos alumnos: casi todos los niños del lugar. A la hora del almuerzo, los niños caminan por la plaza del pueblo cargando estuches de instrumentos en la espalda. Hablan guarayo, el idioma nativo.

“Los guarayos viven con esta música en el alma”, dijo Leidy Campos, de 32 años, quien enseña música en el pueblo. “La gente aquí dice que nace con un violín en las manos”.

Cruzando un campo desde las aulas, Ideberto Armoye, un maestro de carpintería, estaba en un taller rodeado de violas y violines a medio hacer, que se fabrican con cedro y caoba locales. Son las únicas maderas que pueden soportar el calor tropical, según comentó.

Para demostrar su argumento, sacó un violín llegado recientemente de una fábrica china.
“A este instrumento puede pasarle cualquier cosa, mire esta gran cuarteadura”, dijo. Pese a que muchas de las piezas de esa época se han transmitido de manera oral en las familias bolivianas, se pensaba que las orquestaciones y obras corales se habían perdido. Durante años permaneció como uno de los misterios de la época: aunque la música barroca había sido el puente entre los jesuitas y los bolivianos, nadie sabía exactamente cómo sonaba.

“Tuve que hacer un gran esfuerzo mental para imaginar cómo habría sido”, dijo Ennio Morricone, quien compuso la banda sonora de La misión años antes de que las partituras se descubrieran, usando una combinación de influencias europeas e indígenas.


En la década de los noventa, Nawrot llegó en busca de lo que podría haber quedado de la música escrita, lo que lo llevó a la zona de los moxos, mucho más al oeste. Les preguntó a los ancianos del pueblo sobre manuscritos de aquellos tiempos pero, según contó, ellos tenían preguntas que hacerle a él.

“Me cuestionaron durante tres horas sobre mi fe y mi religión”, recuerda Nawrot. “Los papeles se cambiaron por completo”.

Finalmente, los líderes moxos le revelaron algo que lo dejó atónito. Miles de páginas de manuscritos, incluyendo desde música de óperas barrocas hasta conciertos para un solo instrumento, algunos de los cuales se habían copiado apenas en 2005, habían sobrevivido.

Los copistas incluso firmaron algunas de las partituras con la leyenda “Maestro capilla”, un título de la época del barroco usado por compositores como Johann Sebastian Bach. “El manuscrito nunca se perdió, solo no sabíamos que existía”, dijo el sacerdote.

Durante gran parte de la década de los noventa, Nawrot trabajó con Vaca, el archivista de Concepción, para reunir otra colección de partituras que se habían encontrado en la década de los setenta, incluyendo los manuscritos de Zipoli que se habían comido las termitas.

El cuerpo de la obra, que incluye tanto copias de piezas conocidas como otras desconocidas y escritas en Bolivia, ahora se conoce en los círculos de música clásica como Barroco Misional.

Esta música cuenta con admiradores más allá de las tierras bajas bolivianas. Uno de ellos es Ashley Solomon, profesor del Royal College of Music de Londres, quien viajó a la ciudad de Santa Cruz el pasado abril para dirigir un festival de música barroca celebrado cada dos años en las antiguas misiones jesuitas.

“Tomaron esta música y la hicieron suya; es más alegre, más optimista”, dijo Solomon. “Su música eleva el espíritu en lugar de ser una autoflagelación, que es lo que se observa en mucha de la música clásica occidental de la misma época”.

Además, las piezas son más cortas, dijo Solomon, y están escritas en incrementos pequeños que capturan más fácilmente la atención, que ahora tiende a distraerse más que antes. 

Una noche reciente, no mucho después de la puesta de sol, César Cara, el director académico de la escuela de música de Urubichá, condujo a su orquesta de estudiantes en un ensayo de la “Sonata XVIII”, una partitura de un compositor anónimo que la escribió en algún lugar de los cerros circundantes en el siglo XVIII.

Un gran insecto se arrastró por el suelo mientras el coro esperaba su turno. Una de las sopranos lo aplastó con el pie y lo pateó hacia los violines.

“Queremos que la gente nos aplauda por nuestro nivel”, dijo Cara, y señaló que sus alumnos tocaron hace poco con un grupo visitante de la Escuela Juilliard en uno de los conciertos del festival. Solomon, el músico británico, dijo que hay mucho talento en Bolivia y que los habitantes del pueblo tienen una conexión con la música que es inusual en Europa, donde la música clásica tiende a vivir separada de la cultura popular.

Solomon recordó que hace años dio un concierto en San Javier, al oeste de Concepción, donde hay una misión jesuita de gran extensión cuya fachada de madera da a la plaza principal.

Cuando su grupo, Florilegium, comenzó a tocar un concierto para flauta del siglo XVIII, “Pastoreta Ychepe Flauta”, quedó sorprendido al escuchar a miembros de la audiencia, gente del pueblo que conocía la pieza, tarareándola también.

“Podríamos tocar ‘Las cuatro estaciones’ de Vivaldi en Londres y nadie la seguiría”, dijo Solomon. “Pero en Bolivia la gente se apropió de la música, y así llegó a la esencia de aquello de lo que se trata”.

Arequipa: Descubren templo preinca de Solimana, en Condesuyos





11 de Agosto del 2017 - 09:36
Textos: Luz Alire

La riqueza arqueológica que nos heredaron nuestros antepasados se evidencia en la numerosa cantidad de sitios arqueológicos que tiene nuestro país y una de sus regiones es, sin duda, Arequipa.

Un nuevo descubrimiento arqueológico preinca en Arequipa saldrá a relucir frente a los ojos del mundo en poco tiempo. Se trata de un lugar que data de 800 años antes de Cristo, ubicado en el distrito de Chichas (Condesuyos) que tiene características monumentales, una plataforma de más de 60 metros de diámetro por más de 4.5 metros de altura.

Este sería el templo principal del Solimana al que hace referencia la cronología en 1570, cuando se describe las pacarinas y los oráculos de Condesuyos en el tiempo de los incas.
Lo que se localizó en Maucallacta en Pampacolca, es el principal templo del nevado Coropuna, mientras que el templo de Muyu Muyu podría ser su equivalente al nevado Solimana.
El director del centro polaco y reconocido arqueólogo internacional, Mariusz Ziólkowski, señaló que Solimana era uno de los principales oráculos en tiempo del incario.

Desde el 2004, el Centro de Estudios Andinos de la Universidad de Varsovia desarrolla una serie de trabajos de prospecciones en el nevado Solimana, situado en la provincia de Condesuyos.

Con el apoyo de la municipalidad de Salamanca y la comuna de Chichas, lograron descubrir en el 2010 la ciudadela de Muyu Muyu (que data de 550 a. C.) que está ubicada en el distrito de Chichas de dicha provincia.

Esta ciudadela preinca está muy cubierta por vegetación de grandes tamaños y el templo que se halló hace poco sería un asentamiento anterior a la creación misma de la ciudadela de Muyu Muyu.


“Gracias a la información de estos pobladores, hemos podido localizar una serie de importantes sitios arqueológicos que formaban un anillo tanto habitacionales como ceremoniales, asociados al nevado Solimana y al culto”, expresó.

El director señaló que entregarán la documentación al Ministerio de Cultura, institución que tendrá que llevar a cabo el proceso de incorporación de este sitio en la lista de Patrimonio Nacional del Perú. Sin embargo, dijo que implica un procedimiento legal que toma tiempo, por lo que el Estado debe asumir la protección y conservación del patrimonio.

“El trabajo que hacemos con los arqueólogos de la Universidad de Varsovia, nos permite que tengamos en la región de Arequipa un símil de Machu Picchu, porque (Muyu Muyu) es una ciudadela preinca que incluso está siendo lanzada a nivel internacional”, manifestó el rector de la UCSM, Alberto Briceño. 

Cabe señalar que, desde hace trece años, la Universidad Católica de Santa María trabaja de la mano con el centro de Varsovia, impulsando el trabajo arqueológico con última tecnológia. Los descubrimientos ayudan a que Arequipa sea un sitio de importancia estética cultural y turística, añadió.

El alcalde de Chichas, Willian Yanque, inidicó que trabajarán para proteger la zona y fomentar así el turismo, más aún con la carretera Huambo-Ayo. 

Invocó a la gobernadora regional, Yamila Osorio, para que apoye la protección de Muyu Muyu, así como se protege Maucallacta.

Programa. El gobierno regional lleva a cabo el programa de conservación de Maucallacta (Castilla). 20 sitios monumentales en Castilla y Condesuyos aún no estarían revelados.

lunes, 13 de agosto de 2018

Concierto de la Orquesta Sinfónica de Arequipa: 17 de agosto





Homenaje al 478 aniversario de fundación española de Arequipa y a la obra musical de Benigno Ballón Farfán, que fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura.
 
Director: Enrique F. Victoria Obando
Coro Polifónico Municipal
Director: Luis Santander Villavicencio
Solistas: Cristina Conde (soprano) Amilcar Victoria (bajo cantante) Antonio Fernández-Brixis (tenor).

Viernes 17 de agosto, 2018
Teatro Municipal
Ingreso: 7:00 p.m. / Inicio: 7:30 p,m.
 

Video: What does it take to clean a whale? | Natural History Museum





Boletin UNOP: Volumen 13 Nº 1 - 2018





Contenido:



Podcast Nómadas: Creta, la patria de Zeus





En el límite sur de Europa, en pleno Mediterráneo oriental, la isla mayor de Grecia tiene un papel fundamental en la mitología, la historia e incluso el arte. La alargada Creta fue el lugar de nacimiento del Greco, pero también de Zeus: dice la leyenda que el padre de los dioses y los hombres vino al mundo en una cueva de la isla. Un montañoso trozo de tierra que fue cuna de la asombrosa civilización minoica, como atestiguan los milenarios palacios de Cnosos y Festos, cuyo contenido llena las vitrinas del Museo Arqueológico de Heraclión. La capital cretense es precisamente el punto de arranque de la amplia ruta virtual que emprendemos con uno de sus habitantes, Nikolaos Tekonakis, y con el diplomático griego Panagiotis Sotiropoulos.

Podcast: Nómadas

RFI: UNESCO. No todo es Patrimonio Mundial


VIDA EN EL PLANETA

Escuchar Podcast RFI: No todo es Patrimonio Mundial
Difundido el 01-08-2018 Modificado el 31-07-2018 en 18:00
Por Silvia Celi



Vista de Palmira, en Siria. Monumentos históricos milenarios
fueron dinamitados por los terroristas del llamado Estado Islámico


La Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO es un legado de monumentos y sitios de una gran riqueza natural y cultural que pertenece a toda la humanidad. Estos sitios son símbolos de la toma de conciencia de los Estados y de los pueblos, sobre el sentido de esos lugares y emblemas de su apego a la propiedad colectiva, así como de la transmisión de ese patrimonio a las generaciones futuras.

Es por ello que, al ser también los monumentos y los sitios lugares de desarrollo sostenible y de reconciliación, la UNESCO interviene activamente y coordina las acciones de sus socios administrando la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural (1972).

Actualmente, la Lista de Patrimonio Mundial cuenta con 1073 sitios inscritos, de los cuales 832 son bienes culturales, 206 bienes naturales y 35 bienes mixtos, situados en 167 Estados Partes. Desde noviembre de 2016, 192 Estados Partes han ratificado la Convención del Patrimonio Mundial.

Pero no todo es considerado Patrimonio Mundial.

RFI conversó con Manuel Rodriguez Cuadros, Embajador de Perú ante la UNESCO quien explicó los criterios de selección de esta organización internacional.

Las monjas de México que pueden salvar a una salamandra en peligro






PÁTZCUARO, México — En la cima del monte más alto de esta ciudad junto a un lago se encuentra la Basílica de Nuestra Señora de la Salud, construida en el siglo XVI, con sus paredes encaladas y columnas de piedra roja.

A la vuelta de la basílica hay una puerta de madera enmarcada en piedra labrada, señalada con una cruz, que se mantiene abierta desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde, y nuevamente de cuatro a seis. “Rezamos por usted”, dice un cartel sobre la puerta.

Adentro, la habitación es austera y algo oscura, excepto por la luz de una ventana de madera, y tres puertas cerradas. Detrás de ellas hay un convento que alberga a una veintena de monjas dominicas.

Pero el convento también da auspicio a una cantidad aún mayor de residentes inesperados: una colonia de salamandras en peligro de extinción. Los científicos las conocen como Ambystoma dumerilii, pero las monjas y todos los demás en Pátzcuaro las llaman achoques.

Con el cuidado de las religiosas, unos trescientos achoques viven en acuarios y bañeras blancas a lo largo de un pasillo y dos habitaciones contiguas del convento. Las monjas se mantienen en parte con la venta de un jarabe para la tos hecho con la piel de las salamandras.

Pero los achoques de la basílica son cada vez más valiosos por otra razón.

Fuera del convento no es posible hallarlos más que en el lago de Pátzcuaro; las cantidades disminuyen rápidamente. Hay otras colonias pequeñas en otros sitios de la ciudad, pero ninguna es tan grande como la que está en la basílica. La iniciativa de las dominicas puede ser clave para la permanencia de los achoques.

“Por eso consideramos que las monjas son vitales para su futuro”, dijo Gerardo García, curador y experto en especies en peligro de extinción del zoológico Chester, en Inglaterra.

Las salamandras son unos pequeños monstruos maravillosos con piel granular de un color que se asemeja al de la mostaza Dijon. Tienen cierto parecido con el personaje de La historia interminable, Falkor, una mezcla de dragón y perro que vuela.

En comparación con otras salamandras, estas son inmensas; las más grandes miden hasta 30 o 40 centímetros. Aunque lo que más destaca son sus branquias: filamentos lujosos y rojizos que enmarcan sus cabezas como si fueran melenas y ondulan suavemente en el agua.

La principal cuidadora de los achoques en la basílica es la hermana Ofelia Morales Francisco. Una tarde hace poco recibió a los visitantes con un hábito blanco, su velo negro bien puesto y un rosario de cuentas azules en la mano.

A veces, cuando se le hacían preguntas, respondía solo con una sonrisa. Pero alrededor de los achoques ella se abre, orgullosa de presumir a sus protegidos anfibios.

Los tanques relucen de limpios, cada uno con un aireador fabricado con media botella de refresco llena de piedras pequeñas y tela. En un aparador arriba de los tanques hay una figura de un Niño Jesús vestido como doctor que vigila a los animales.

Las hermanas antes hacían el jarabe con las salamandras del lago. Cuando empezaron a desaparecer, establecieron la colonia en el convento porque les preocupaba perder el negocio del jarabe.

“¿Qué íbamos a hacer? ¿Dejar de producirlo?”, dijo la hermana Ofelia. Pero, con el tiempo, ella y las demás monjas se dieron cuenta de la importancia que ese trabajo tenía para la conservación.

“Se trata de proteger a una especie de la naturaleza”, dijo. “Si no trabajamos para cuidarla y protegerla, va a desaparecer de la creación”.

Un ambiente en peligro

Al igual que los ajolotes, sus primos más conocidos y extravagantes, los achoques pasan toda su vida bajo el agua. Como adultos mantienen las branquias que la mayoría de las salamandras solo presentan cuando son larvas acuáticas.

Con el aumento progresivo de la población humana en los alrededores del lago de Pátzcuaro, uno de los más grandes en México, la calidad del agua se ha visto afectada.

Los deslaves exacerbados por la deforestación llevan cieno y polución hacia el lago. Las aguas residuales sin tratar son volcadas allí y una planta invasiva de jacinto se extiende por las orillas. Las áreas para el pastado de vacas llegan directamente hasta las zonas pantanosas del lago.

Para empeorar las cosas, en los años treinta fueron introducidas intencionalmente en el lago lobinas negras y en 1974 llegaron las mucho más destructivas carpas. Se comen los huevos y larvas de los achoques.

Entre 1982 y 2010 el lago, de por sí poco profundo, perdió más de tres metros de su volumen debido a una disminución de las lluvias y al aumento de los sedimentos. Hay esfuerzos para rehabilitar Pátzcuaro, pero su éxito ha sido limitado.

Los achoques no son las únicas salamandras mexicanas en problemas. De las diecisiete especies en México, doce aparecen en la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

En el mundo, las salamandras enfrentan varios peligros, desde la pérdida de su hábitat hasta su comercio ilegal como mascotas. En Europa hay un nuevo hongo que ha sido mortífero para los anfibios.

En el lago de Pátzcuaro los pescadores han atrapado a los achoques como alimento desde antes de la conquista española. Incluso a finales de los años setenta y ochenta, los achoques pescados en el lago llenaban los puestos del mercado local, según Brad Shaffer, profesor de Biología de la Universidad de California, campus Los Ángeles, que ha estudiado a estas salamandras.

Pero la cantidad de achoques empezó a fluctuar de manera pronunciada en los años ochenta y se desplomó en 1989. En 1985 un fraile sugirió que las monjas empezaran su colonia debido al deterioro del lago, según la hermana Ofelia.

No fue sino hasta el año 2000 que las monjas tuvieron su próspera comunidad de salamandras en el convento; aunque han hecho el jarabe por casi un siglo.

“La gente tiene fe en él porque lo hacen las monjas”, dijo Dolores Huacuz, experta en los anfibios de la región y profesora jubilada.

La leyenda local es que las hermanas obtuvieron la receta secreta de una joven purépecha, parte de los grupos indígenas que han poblado esa región desde antes de la Colonia.

Su jarabe curó a una de las hermanas al fortalecer sus pulmones y erradicar su anemia. Según la historia, esa joven mujer era la mismísima Virgen, de ahí que es la Señora de la Salud.

Ya sea que el jarabe haya llegado por intervención divina o no, no cabe duda de que los purépechas habían ingerido los achoques y usado a los anfibios para fines medicinales desde muchísimo antes de la llegada de los europeos y del catolicismo, dijo Tzintia Velarde Mendoza, coordinadora de proyecto de la asociación civil conservacionista Faunam, quien ha estudiado la historia cultural de los achoques.

Ese nombre, de hecho, se deriva de una palabra purépecha (achójki) que posiblemente proviene del vocablo usado para referirse al lodo.

Una reserva ‘muy saludable’

García, del zoológico Chester, ha estado trabajando con un equipo ubicado en México para estudiar el lago y tratar de averiguar cuántas salamandras quedan en la vida silvestre en Pátzcuaro, su hábitat.
“Dedicarse a los programas de reintroducción se ve muy atractivo en los medios para un comunicado de prensa, pero no es la mejor manera de hacerlo”, dijo García.

Aún hay algunos achoques salvajes, señaló el experto, incluida una población pequeña en la parte norte del lago. Los pescadores le han dicho al equipo de García que han visto de vez en cuando a las salamandras.

Pero a medida que se reduce la población también lo hace su diversidad genética. Ahí es donde la colonia del convento podría hacer la mayor diferencia en el futuro, si es que mantiene su diversidad. “Trescientos individuos, si no están tan relacionados [genéticamente], son una reserva muy muy amplia y saludable para trabajar”, dijo Shaffer.

No obstante, en este momento, no hay planes para trasladar a los achoques del convento al lago. Antes de que eso ocurra deben atenderse los problemas de la calidad del agua, dijo García, y hay que estudiar la diversidad genética de la colonia cuidada por las monjas. Ambas tareas están en proceso, indicó el curador.

En la habitación desde la cual las monjas venden su jarabe hay un mural que muestra a las salamandras mientras nadan en aguas limpias y las manos iluminadas de una hermana sostienen a un achoque al lado de una imagen de la Virgen.

“Ser parte de una orden religiosa como la nuestra no es obstáculo para el progreso científico”, dijo la hermana Ofelia.

“La orden está dedicada a la investigación de conocimiento teológico y científico en beneficio de la humanidad”, agregó. Parte de la misión de la orden es “trabajar a favor de una conciencia más humana, llena de amor y justicia por la naturaleza”.

Otro mural lleva el nombre oficial de la unidad de manejo para la conservación de la vida silvestre del convento, que tiene registro ante la Secretaría de Medioambiente y Recursos Naturales: Jimbani erandi, en purépecha, que en español significa “nuevo amanecer”.