jueves, 19 de febrero de 2026

¿Por qué el oso andino es clave para el ecosistema bosque y cómo aporta a su conservación?

 

 

Fuente: https://andina.pe


El 21 de febrero se conmemora el Día Mundial para la protección de los osos y la VI Semana del Oso Andino, una efeméride que invita a conocer en detalle a esta especie y valorar la importancia de este mamífero para el ecosistema bosque y cómo aporta a su conservación. 

El oso de anteojos, ucumari, ukuku o más frecuentemente llamado oso andino, es el único úrsido que habita en Sudamérica. Pertenece a la familia Ursidae, género Tremarctos, siendo el único representante vivo de la subfamilia Tremarctinae. Actualmente, dicha especie se distribuye en Panamá, Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia y norte de Argentina.

Población estimada

Se calcula que es posible que existan en libertad alrededor de 18,250 ejemplares en el rango de distribución del oso andino (Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Sur de Panamá y norte de Argentina). En el Perú, la población de oso andino se ha estimado en alrededor de 5,750 individuos, constituyéndose como el país que probablemente ostente la mayor cantidad de individuos a nivel de Sudamérica.

Localización en Perú

En el Perú, esta especie se encuentra en una gran variedad de hábitats situados desde los 200 metros hasta los 4,750 metros de altitud, en una gran diversidad de ecosistemas incluyendo desiertos, bosque seco, pajonales andinos, paramos y bosques montanos, entre otros.

Cómo se le llama en Perú

En su amplia distribución regional también es conocido como oso de anteojos, oso vaquero, oso real, oso achupallero u oso negro. En el Perú también se le llama “isnachi” en la región San Martín; “chai” (en lengua amazónica huambisa) en el departamento de Amazonas; “oso bestiero” en Cajamarca; “maeni potsitari”, “maeni potsonari” (en lengua amazónica mashiguenga) en el Cusco; “ukuku”, “ucumari”, “yurac mate”, “puca mate” (en lengua quechua) en el Cusco; “cayna” en Huánuco.

También se le conoce como “frontinito” en La Libertad; “apasahua” (en lengua amazónica shipibo) en Loreto y San Martín; “orran” (en lengua amazónica yanesha) en Pasco; “mascarón”, “chuskuy” en Pasco; “mingo” en Piura; “jandari”, “aja” (lengua amazónica amarakaeri) en Madre de Dios; “ukuchos” en Puno; “chayú”, “chañu” (en lengua amazónica aguaruna) en San Martín y Amazonas y “maini” (lengua amazónica ashaninka).

Características

El oso andino es uno de los mamíferos de mayor altura de Sudamérica. Mide hasta 2.2 metros de alto parado en dos patas. Los machos son 50% más grandes que las hembras. Este plantígrado mide entre 1.2 y 2 metros de largo, su pequeña cola mide de 7 a 8 centímetros y sus orejas unos 9 centímetros desde la base hasta la punta. El tamaño de su cabeza es grande y no guarda relación con el resto de su cuerpo. Puede pesar entre 90 y 140 kilos.

El oso andino apoya la planta de sus patas en el suelo, por ello se le considera un plantígrado. Sus pies planos, con cinco dedos provistos de garras, facilitan su postura erecta, la cual emplea para tener una mayor visión del horizonte y amedrentar a sus enemigos. Sus patas miden entre 19 y 20 centímetros incluyendo las garras, que están adaptadas para la trepa de árboles y son muy afiladas.

Su pelaje es largo, espeso y tosco, de color negro, principalmente, y en algunos casos marrón o rojizo, con machas claras de tono amarillento o blanquecino en el rostro y parte del pecho. Las manchas en rostro y pecho son las marcas que diferencian a cada ejemplar, a manera de "huella digital" que, sin embargo, ha generado confusión debido a sus diversas formas, llevando a la creencia que existe más de una especie de oso. Se le llama también oso de anteojos debido a las manchas blanquecinas que posee alrededor de sus ojos, las cuales son únicas para cada individuo.

Posee una dentadura plana con molares largos, adaptados para masticar y triturar la vegetación, y una musculatura mandibular de características únicas entre los osos vivientes. Son principalmente de hábitos diurnos, aunque a veces se muestran activos por las noches. Generalmente inician su actividad desde las 06:00 hasta las 21:00 horas, con reducción de ésta entre las 11.00 y 14.00 horas, lo que coincide con las temperaturas máximas del día. Las marcas encontradas en los árboles, troncos inclinados y ramas rotas demuestran una gran actividad arborícola. El oso andino es considerado un omnívoro hipocarnívoro, dado que aproximadamente el 75% de su dieta se encuentra constituida por una gran variedad de vegetales, principalmente frutos y brotes tiernos de bromelias, incluso de distintas zonas climáticas.

Sin embargo, el oso andino no descarta el consumo de carne fresca o carroña, según la oportunidad. Entre los ítems de consumo de origen animal se encuentran mamíferos medianos y grandes, pequeños roedores, coleópteros, hormigas, etc. Estas características le permiten no depender de un solo factor alimenticio y estabilizar tampoco disminuir la densidad de una especie en particular.

El oso andino construye plataformas, a manera de nidos, en las ramas de los árboles, las cuales le sirven como apoyo al momento de recolectar su comida y al mismo tiempo como lugar de descanso y alimento. Las plataformas son construidas mediante el acoplamiento de las hojas y ramas del mismo árbol donde está construido.

En áreas boscosas establecen senderos que permiten un desplazamiento rápido entre áreas alejadas, así como la comunicación con otros miembros de su misma especie, a través de marcaje por medio de rasguños y olor (feromonas). A diferencia de sus parientes próximos, como los osos polares, pardos y negros, el oso andino no hiberna.

El oso andino es un caminante solitario y se le ha localizado en al menos 30 áreas naturales protegidas, entre ellas el Santuario Histórico de Machu Picchu (Cusco) y el Parque Nacional Río Abiseo (La Libertad y San Martín).

Aspectos reproductivos

La época de reproducción en estado silvestre ha sido reportada entre diciembre y febrero y está relacionada con el incremento de las precipitaciones y la posterior fructificación. Las camadas tienen entre 1 a 3 crías, siendo lo más común el nacimiento de 2 oseznos. El peso al nacer oscila entre 300 y 500 gramos; los oseznos presentan osos cerrados y ausencia de dientes. Las crías lactan aproximadamente un año y permanecen con la madre hasta los 2 años de edad.

Arquitecto de los bosques

El oso andino es considerado el arquitecto de los bosques, dado que se adapta a las condiciones más adversas para sobrevivir y es clave dentro del equilibrio ecológico del ecosistema del bosque nublado andino y del bosque seco del Marañón, tanto por su posición de depredador tope en la pirámide trófica, como por su capacidad de agente dispersor de una variada cantidad de semillas y polinizador al transportar polen en su denso pelaje.

Vulnerabilidad y amenazas

Por otro lado, se tiene que esta especie ha sido intensamente presionada por la caza ilegal o furtiva, debido a la percepción negativa que existe en algunas regiones geográficas, referida a que es considerada peligrosa e incluso una especie plaga. 

A su vez, dicha especie ha sido materia de caza furtiva debido a las creencias que existen en los lugares donde se encuentra, las cuales se encuentran referidas a que sus garras, apéndices, entre otras partes, poseen propiedades medicinales o mágicas. Tal es así, que la caza furtiva conjuntamente con la alteración del hábitat ha afectado a las poblaciones de esta especie poniendo en riesgo su supervivencia y estado de conservación.

Por este motivo, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, por sus siglas en inglés) la ha clasificado como especie amenazada (Vulnerable - VU), además de encontrarse incluida en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

De acuerdo con la lista de clasificación y categorización de las especies amenazadas de fauna silvestre legalmente protegidas en nuestro país, el oso andino se encuentra categorizado como Vulnerable (VU); en tal sentido, es considerado como especie amenazada.

Plan Nacional de Conservación

Actualmente, está vigente el Plan Nacional de Conservación del Oso Andino en el Perú 2016-2026, que es un instrumento de gestión que responde a la necesidad de conservar y recuperar las poblaciones de esta especie emblemática del país, puesto que la conservación de sus hábitats generará un valioso potencial para ofrecer bienes y servicios a los pobladores locales, desde el punto de vista ecológico al ser una especie clave para el mantenimiento de los ecosistemas que habita, así como desde el punto de vista social y cultural.

El Estado peruano contribuye al cumplimiento de las metas de la Estrategia Nacional de Diversidad Biológica y su Plan de Acción, uno de los principales instrumentos para la gestión de la biodiversidad en el Perú y cuyo Objetivo Estratégico 1 se encuentra orientado a mejorar el estado de la biodiversidad y mantener la integridad de los servicios ecosistémicos que brinda.


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La afirmación de que el alcohol es un ‘lubricante social’ preocupa a algunos expertos

 

 

Fuente: https://www.nytimes.com

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El psicólogo empezó a interesarse por este fenómeno hace décadas, mientras preparaba un experimento sobre los efectos de la bebida en la ansiedad y el ritmo cardíaco.

Las mujeres habían sido excluidas de muchos estudios de este tipo, así que Michael Sayette, profesor de psicología de la Universidad de Pittsburgh, les pidió a cinco voluntarias que fueran al laboratorio y bebieran, lo que le permitió establecer puntos de referencia de alcohol en sangre para su experimento.

Las mujeres, que rondaban los 20 años, no se conocían entre sí y, al principio, se mostraron tímidas. Pero a medida que bebían, empezaron a charlar y pronto a reírse. Una hora más tarde, recuerda Sayette, su conversación era animada y estaba salpicada de carcajadas.

“Pasaron de ser profesionales y apenas hablar a parecer las mejores amigas una hora después”, dijo Sayette en una entrevista reciente. “No hacían falta estadísticas sofisticadas para darse cuenta de lo que estaba pasando”.

En enero, cuando los funcionarios federales dieron a conocer las nuevas directrices dietéticas del gobierno, Mehmet Oz, el médico que supervisa los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, habló del papel que puede desempeñar el alcohol para unir a la gente.

Las recomendaciones actualizadas les decían a los estadounidenses que bebieran “menos” para mejorar su salud. Pero ya no aconsejaban limitar el consumo a una copa diaria para las mujeres y dos para los hombres, pese a la evidencia de que los daños, incluidos los riesgos de cáncer, aumentan a niveles muy bajos de consumo.

Oz explicó por qué el gobierno había descartado los límites: “El alcohol es un lubricante social que une a la gente”, dijo.

“En el mejor de los casos, no creo que se deba beber alcohol”, continuó.

Oz declaró posteriormente a TMZ que los límites originales de consumo de alcohol diario probablemente se habían fijado demasiado altos: “Creo que, según las directrices, se debería beber menos de dos copas al día en el caso de los hombres y una en el de las mujeres”.

Añadió que no hay datos que demuestren que beber alcohol contribuya a la salud, y que el único beneficio es que “te ayuda a disfrutar del tiempo con tus amigos”.

Sin embargo, la investigación sobre el consumo social de alcohol es bastante más matizada y complicada que eso, afirman los expertos. Es cierto que beber en solitario es una señal de alarma. Pero beber con otros tampoco está exento de riesgos.

En realidad, la mayor parte del consumo de alcohol tiene lugar en entornos sociales, y la gente tiende a beber más en compañía de otros. El consumo social de alcohol también está relacionado con la violencia y los accidentes.

“Oz tiene razón; en realidad se trata de hablar, sonreír y conectar”, dijo Kasey Creswell, profesora titular de psicología en la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh. “Por eso probablemente el alcohol se vuelve tan adictivo para algunas personas”.

“No solo ansían la bebida; ansían esa rápida sensación de pertenencia que es tan importante para los humanos a un nivel fundamental”, añadió. “Y el alcohol sin duda puede ayudar con eso”.

La mayoría de las investigaciones que examinan los efectos del alcohol en entornos de laboratorio han ignorado el contexto social, argumentó Creswell en un editorial de la revista Addiction en 2024, en coautoría con Catharine E. Fairbairn, profesora titular de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign.

Revisaron los artículos publicados hasta 2023 e identificaron casi mil estudios en los que los participantes recibieron alcohol. Algo más del 90 por ciento de esas investigaciones enfocaban en personas que bebían solas, a pesar de que la mayoría de la gente —jóvenes y mayores, bebedores ocasionales y empedernidos— bebe en compañía la mayor parte del tiempo.

Por tanto, los estudios sobre el consumo de alcohol en solitario pasan por alto un factor clave que contribuye al trastorno por consumo de alcohol, argumentaron Creswell y Fairbairn, porque “no permiten examinar los efectos socialmente reforzadores del alcohol”.

Momentos dorados

Inspirado por la animada conversación de las mujeres durante la preparación de su experimento, Sayette pasó a realizar uno de los mayores estudios centrados en la bebida social entre desconocidos dentro de un entorno controlado y de laboratorio.

“Muchas investigaciones documentaban los problemas del alcohol, como la violencia y la agresividad”, dijo Sayette. “Pero no respondían a la pregunta: ‘¿Por qué lo hace la gente?’ ‘¿Qué consigue la gente consumiendo alcohol?’”.

Sayette y su equipo reclutaron a 720 bebedores sociales de entre 21 y 28 años, la mitad hombres y la otra mitad mujeres, y los invitaron a acudir al laboratorio de la Universidad de Pittsburgh.

Ninguno de los participantes conocía a los demás, lo cual era importante porque el estudio pretendía analizar los vínculos entre desconocidos. Las amistades o incluso conocerse previamente podrían comprometer los datos.

Los hombres y las mujeres se dividieron en tres grupos. A uno se le asignó al azar un cóctel de vodka con jugo de arándanos, mientras que el segundo recibió un placebo sin alcohol servido en un vaso untado con vodka para que pareciera más un cóctel. El tercer grupo recibió jugo de arándanos natural.

Se les pidió a los participantes que bebieran un tercio de su bebida cada 12 minutos y se les informó de que serían grabados en video.

Durante el experimento se les midió la tasa de alcoholemia y después se les preguntó si sus dos compañeros de copas se habían interesado por lo que tenían que decir y si les habían caído bien. Los científicos utilizaron las cintas de vídeo para analizar las expresiones faciales y los patrones de habla de los participantes.

Los resultados, publicados en 2012, fueron sorprendentes. Los participantes de los grupos que bebían pasaban mucho más tiempo hablando que los que no lo hacían. Sonreían más tiempo y obtenían puntuaciones más altas en las preguntas sobre lazos de grupo que quienes no bebían alcohol.

Quienes bebieron también eran mucho más propensos a entablar conversaciones en las que los tres hablaban sucesivamente, en comparación con los grupos a los que se administraron placebos. Y los bebedores experimentaron más de lo que Sayette denominó “momentos dorados”, en los que los tres miembros del grupo mostraban sonrisas grandes y genuinas, llamadas sonrisas de Duchenne, en las que las mejillas se elevan y hay patas de gallo que se arrugan alrededor de los ojos.

Un estudio más reciente de 393 adultos jóvenes que bebían mucho llegó a conclusiones similares: los grupos a los que se les asignó beber alcohol hablaban más, participaban en más conversaciones entre tres y experimentaban menos silencios incómodos.

También mostraron un aumento más rápido de la frecuencia de esas sonrisas de Duchenne, e informaron de más sentimientos positivos y sensación de vinculación social.

Los expertos dijeron que comprender el consumo social de alcohol es importante porque puede ayudar a identificar a quienes corren mayor riesgo de desarrollar un trastorno por consumo de alcohol.

Julia Buckner, profesora de psicología de la Universidad Estatal de Luisiana en Baton Rouge, ha estudiado qué motiva el “juego previo” o “fiesta previa”, es decir, el consumo de alcohol antes de un acontecimiento importante.

“Sabemos que las personas socialmente ansiosas sienten ansiedad no solo cuando se encuentran en una situación social, sino también cuando piensan en acudir a un acto social y se preguntan: ‘¿Y si digo algo estúpido? ¿Me juzgará la gente?’”, dijo Buckner.

Buckner descubrió que el hecho de beber antes de ir a una fiesta para mitigar el nerviosismo anticipatorio predispone a las personas con ansiedad social a beber aún más durante el acto social principal. Esta puede ser una de las razones por las que las personas con trastorno de ansiedad social tienen cuatro veces más probabilidades que el resto de desarrollar un trastorno por consumo de alcohol, dijo.

El alcohol mejora las interacciones sociales en gran parte porque reduce la anticipación del rechazo, una fuente de estrés que no se limita a las personas con trastornos de ansiedad social. Quien bebe habla más, se abre más y divulga más información personal, lo que genera más sentimientos de conexión social.

“Se reduce el ritmo cardíaco y se suda menos. Te da una especie de miopía: tienes visión de túnel. Estás en el momento”, dijo Todd Kashdan, profesor de psiquiatría de la Universidad George Mason de Virginia.

Pero Kashdan se mostró crítico con el mensaje de Oz, y afirmó que “hacía parecer que el alcohol es la cura para los problemas sociales y la soledad. Pero también es predictor de problemas conductuales más severos”.

“Esa dualidad es realmente importante, y faltó en su mensaje”, añadió. “Sí, es un lubricante social, y si dependes de él, tiendes a desarrollar más problemas con el alcohol”.

Fairbairn se mostró de acuerdo. “La mayor parte del daño que produce el alcohol, desde luego en el conjunto de la sociedad”, dijo, “se debe sobre todo o principalmente a beber con los amigos”.

Entre los bebedores problemáticos, tres de cada cuatro ocasiones el consumo de alcohol se produce en entornos sociales, señaló.

Al pedírsele un comentario, Emily Hilliard, vocera del Departamento de Salud y Servicios Humanos, reiteró la declaración de Oz y se refirió a las directrices actualizadas que dicen que los estadounidenses deberían beber menos para mejorar su salud, y que algunas personas —incluidas las mujeres embarazadas y aquellos propensos a trastornos por consumo de alcohol— deberían evitar el alcohol por completo.

Los especialistas en adicciones no discuten que la conexión social contribuye a la salud en general, pero llevan mucho tiempo insistiendo en que para pasar un buen rato con los amigos no hace falta beber alcohol.

“El cincuenta por ciento de la población no bebe nada al año, pero esa gente sigue socializando”, dijo John Kelly, profesor de psiquiatría y medicina de las adicciones en Harvard.

 

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Meme 19/02: Población de pinguinos por país

 



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Podcast Esto salía en una peli francesa: La evasión (Jacques Becker, 1960)

 

 

Aporreamos la puerta repetidamente y nos abre Jacques Becker, con su uniforme de cabo primero. "Bienvenidos al agujero", dice antes de cerrarla de nuevo en nuestras narices. Un hombre taciturno con quien compartimos celda nos enseña a pedir justicia, a usar el servicio de paquetería y a construir un periscopio. Nos pasamos el día haciendo como que trabajamos y haciendo como que unos obreros trabajan. Nuestro compañero conoce en tanto detalle los sótanos del edificio que se diría que los construyó él mismo. No es menor su dominio de los cerrojos, las bisagras, las cloacas y las lámparas de aceite. Calibra un reloj, construye un autómata y mantiene el suelo de la celda pulcro e impoluto. Realmente hemos topado con un espíritu guardián, un hijo de la propia cárcel. Es formidable.  

Fuente: Esto salía en una peli francesa

 

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domingo, 15 de febrero de 2026

Podcast Nómadas: Belém, vigía de la Amazonia

 

 

Es una gran ciudad perdida en medio de la mayor selva del planeta. Bañada por las aguas del Amazonas, la capital del norteño estado brasileño de Pará mantiene un costado salvaje en total convivencia con la mentalidad e infraestructuras propias de una gran urbe. Belém, antiguo centro exportador de caucho, es hoy faro de una rica cultura cuyas expresiones más visibles son el carimbó y la lambada, dos ritmos hipnóticos y pegadizos que nacieron aquí. La bailarina belemense Perla Gomes y el fotógrafo Roberto Joele nos descubren este microcosmos tropical con cuatro siglos de historia.  

Fuente: Nómadas

 

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Podcast Memorias de un Tambor: Los Mártires de Nagasaki

 

 

1h 19min - José Carlos G. - Siglo XVI

Podcast: Memorias de un tambor


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Garfield (15-Febrero-2026)

 

 

Fuente: Garfield and Friends - The Official Site 

Garfield es el nombre de la historieta creada por Jim Davis, que tiene como protagonistas al gato Garfield, al no muy brillante perro Odie, y a su dueño, el inepto Jon Arbuckle (Jon Bonachón en el doblaje latinoamericano). El protagonista se llama así por el abuelo de Davis, James Garfield Davis, que fue bautizado en honor al presidente estadounidense James A. Garfield.